miércoles, 27 de julio de 2011



Es duro despertarte cada mañana y que lo primero que hagas sea pensar en el, y recordar que el ya no esta contigo, que se fue, levantarte ya sin ganas y asomarte a la ventana, no , no esta. Para intentar olvidar ese pensamiento, te distraes intentando escuchar lo que dice el profesor, pero al final, siempre desconectas y acabas pensando en el, en lo que fuisteis, y en lo que hubieras sido, pensar como podrian haber sido las cosas ahora te derrumba, y tus amigos ya no te ven con esa sonrisa en tu cara, todos se preocupan por ti, pero a ninguno les das una respuesta, quizás porque estas arta de que siempre te contesten lo mismo: No te preocupes, se arreglara. En los recreos te limitas a hablar con tus amigos, haciendoles ver que no pasa nada, que ya esta todo bien, que eres fuerte , y pones en tu cara esa sonrisa forzada de: estoy destrozada, pero estoy bien.. ¿Bien? si, eso es lo que te gustaria pensar, pero puede que esa sonrisa forzada ya no sea tan forzada por la tarde, sales con tus amigos para despejarte, solo porque sabes que con ellos, por un momento dejas de ser esa chica que esta destrozada, y pasas a ser una chica un poco mas feliz, divertiendose y con ganas de pasarlo bien, sabes que por un momento te olvidas de el, y aunque solo sea por un momento, eres completamente feliz. LLegas a casa, y vas directa a tu habitacion intentando evitar cualquier pregunta de: ¿como te ha ido hoy el día?, si alguien lo supiera..Te conectas, un mensaje privado. Piensas que puede ser el. No , nunca lo es, ya no te escribe comentarios, no comenta en tus fotos y no te manda mensajes..
En resumidas cuentas.. le echas de menos.

Su nombre me quemó la garganta un poco mientras lo pronunciaba. Podía sentir aún el espectro de mi agujero en el pecho, a la espera de reabrirse en toda su extensión en cuanto él se marchara. No tenía nada claro cómo iba a conseguir sobrevivir esta vez—, esto tiene que terminar ya. No puedes ver las cosas de esa manera.Estaba a punto de perderlo. Hice una pausa para respirar profundamente con la esperanza de que eso me calmara. Tenía que liberarle. Debía asegurarme de que esto no volviera a ocurrir otra vez.